Capítulo II. Madrigueras.
Dentro del hábitat caudetano las especies se agrupan formado familias que, por lo general, comparten una sola madriguera. Las familias son de dos tipos: las que podríamos definir como genéticas (familia nuclear o tradicional) o las condicionadas por el fenotipo(asociaciones de individuos).
Sin entrar a discernir sobre las primeras, las segundas pueden ser carnales o políticas, según vengan definidas por nacimiento (p.e. Puntico), aficiones comunes(p.e. colombicultura) o ambas cosas (p.e. Mirenos).
Dentro de las familias genéticas, a las que denominaremos simplemente familias, suelen convivir todos sus miembros en una misma madriguera. Cuando uno de ellos alcanza cierta edad, o bien se busca otra madriguera para fundar su propia familia o bien se le estabula en lugares al efecto (p.e. residencia de ancianos). Al principio las madrigueras cubrían las necesidades básicas de cobijo y descanso, incluso una familia disponía de más de una madriguera. Actualmente los miembros de la familia no están tan unidos, disgregándose cuan arenisca bajo una fuerte meteorización, lo cual provoca una amplia densidad de madrigueras ocupadas por un único individuo. Dicho comportamiento es síntoma de épocas de abundancia, aunque conllevando dicha disgregación familiar.
A las familias de fenotipo vamos a denominarlas manadas. Normalmente la manada suele estar formada por individuos de la misma especie (p.e. frikis de la informática), pero la complejidad humana provoca que en no pocas ocasiones individuos de varias especies conformen una manada (p.e. banda de música).
El cobijo de la manada por antonomasia es la guarida. Hace eones las guaridas tenían una proyección exterior, buscando la unión entre individuos (véase Fiesta en la calle). Paulatinamente, mientras se consolidaban las manadas, la guarida ha ido convirtiéndose en un coto cerrado y techado (véase Noches de alcohol y coca). De cubrir necesidades de asociación, han pasado a ser manifestación ostentosa y materialista del poder de tal o cual manada. Dicho comportamiento también se da en épocas de abundancia, aquí distorsiado por una óptica amoral (p.e. el mero hecho de omitir la condición de "Virgen" para referirse a la patrona de Caudete a la hora de confeccionar un cartel anunciador de unas fiestas patronales en su honor, es un claro dato de pérdida de las costumbres y moralidad tradicionales).
Pasando a otra clasificación, antes, en la época de la pertinaz sequía, las madrigueras conformaban un tejido denso (p.e. pisos). Últimamente las madrigueras ocupan cada vez más terreno y recursos (p.e. adosados), afectando con mayor impacto negativo al medio. Se prefiere la primera forma de habitabilidad al ser menos agresiva, pero el comportamiento de las especies difiere de lo deseado pues, paradójicamente, se basa no en la colectividad sino en el individuo.
Dentro del hábitat caudetano las especies se agrupan formado familias que, por lo general, comparten una sola madriguera. Las familias son de dos tipos: las que podríamos definir como genéticas (familia nuclear o tradicional) o las condicionadas por el fenotipo(asociaciones de individuos).
Sin entrar a discernir sobre las primeras, las segundas pueden ser carnales o políticas, según vengan definidas por nacimiento (p.e. Puntico), aficiones comunes(p.e. colombicultura) o ambas cosas (p.e. Mirenos).
Dentro de las familias genéticas, a las que denominaremos simplemente familias, suelen convivir todos sus miembros en una misma madriguera. Cuando uno de ellos alcanza cierta edad, o bien se busca otra madriguera para fundar su propia familia o bien se le estabula en lugares al efecto (p.e. residencia de ancianos). Al principio las madrigueras cubrían las necesidades básicas de cobijo y descanso, incluso una familia disponía de más de una madriguera. Actualmente los miembros de la familia no están tan unidos, disgregándose cuan arenisca bajo una fuerte meteorización, lo cual provoca una amplia densidad de madrigueras ocupadas por un único individuo. Dicho comportamiento es síntoma de épocas de abundancia, aunque conllevando dicha disgregación familiar.
A las familias de fenotipo vamos a denominarlas manadas. Normalmente la manada suele estar formada por individuos de la misma especie (p.e. frikis de la informática), pero la complejidad humana provoca que en no pocas ocasiones individuos de varias especies conformen una manada (p.e. banda de música).
El cobijo de la manada por antonomasia es la guarida. Hace eones las guaridas tenían una proyección exterior, buscando la unión entre individuos (véase Fiesta en la calle). Paulatinamente, mientras se consolidaban las manadas, la guarida ha ido convirtiéndose en un coto cerrado y techado (véase Noches de alcohol y coca). De cubrir necesidades de asociación, han pasado a ser manifestación ostentosa y materialista del poder de tal o cual manada. Dicho comportamiento también se da en épocas de abundancia, aquí distorsiado por una óptica amoral (p.e. el mero hecho de omitir la condición de "Virgen" para referirse a la patrona de Caudete a la hora de confeccionar un cartel anunciador de unas fiestas patronales en su honor, es un claro dato de pérdida de las costumbres y moralidad tradicionales).
Pasando a otra clasificación, antes, en la época de la pertinaz sequía, las madrigueras conformaban un tejido denso (p.e. pisos). Últimamente las madrigueras ocupan cada vez más terreno y recursos (p.e. adosados), afectando con mayor impacto negativo al medio. Se prefiere la primera forma de habitabilidad al ser menos agresiva, pero el comportamiento de las especies difiere de lo deseado pues, paradójicamente, se basa no en la colectividad sino en el individuo.